martes, 15 de septiembre de 2015

Alternativas que surgen de la desilusión

Probablemente las ideas reflejadas en el libro de Pedro Olalla, sobre el que hablé en la entrada anterior, transciendan la convención de pensamiento de izquierdas. No me cabe duda de ello, pero no es menos cierto que tanto la izquierda griega como la europea en general comparten la idea central de Grecia en el aire: la soberanía ya no reside en los ciudadanos, debemos luchar por una democracia más cercana a la ideal.

El triunfo de la coalición Syriza en las elecciones griegas de enero (y su repercusión) no fue sino el resultante de que esa izquierda haya emergido más sensibilizada, mucho más que otras vertientes políticas, de estos años de desastre y derrumbe. La preocupación por la gente y por las infraestructuras que nos convierten en ciudadanos, por los recursos (ecológicos, arqueológicos, etc.) de todo el pueblo griego, porque la soberanía retorne de verdad a los ciudadanos, esa preocupación se ve desde luego en movimientos de izquierdas que han logrado visualizar y materializar un lugar de confluencia.

Para intentar responder a las razones que han convertido a Syriza en ese partido aglutinador de los votos por el cambio, el breve texto escrito por el periodista Antonio Cuesta Marín es de gran ayuda para el lector español. Publicado por la editorial Akal tras la victoria del partido de Tsipras el 25 de enero, Syriza. El anuncio de algo nuevo intenta, en sus escasas 100 páginas, darnos una idea sucinta de cómo "descendió Grecia a los infiernos", de cómo se ha comportado la izquierda griega en las décadas de democracia y de qué propone acometer Syriza para revertir la situación del país. Completa el texto un anexo con las semblanzas de los miembros de ese gobierno, ya disuelto, por otro lado, tras la convocatoria de nuevas elecciones.


Toda la ruina y la pobreza que ha quedado (Grecia echa el cierre) ha forzado, además, que aparezcan iniciativas ciudadanas y gestos solidarios que revitalicen los barrios y las comunidades (Otras plazas griegas...), en muchos casos abandonados por los estamentos públicos. Solidaridad y autogestión en Grecia es el título del libro que, en este caso, Antonio Cuesta Marín ha publicado con la editorial (sin ánimo de lucro) Dyskolo para dar a conocer algunos ejemplos. El libro, descargable, presenta, más allá de los partidos políticos y de sus redes clienterales, la "creciente actividad organizativa en importantes áreas de la vida social y económica del conjunto de los ciudadanos" que se ha puesto en marcha por todo el país.

Estas iniciativas solidarias no van a dejar de surgir y fortalecerse, sin embargo el entusiasmo político de principios de año ha desaparecido (El cansancio y la desilusión...). Las elecciones de este próximo domingo redundan en las causas del descontento de los griegos, por cuanto que no es de esperar que modifiquen el panorama fijado en verano por la Unión Europea. Tal desafección por la política, en cambio, no puede dañar a la democracia; ésta ya ha caído a la lona. Para levantarla, y vuelvo a Pedro Olalla, hay que continuar fortaleciendo los lazos solidarios y la verdadera participación ciudadana.

]Enlace[.Ficha de Syriza en el catálogo de GELL.] [en todostuslibros] [en LaCentral]
]Enlace[.Solidaridad y autogestión en Grecia, descargable desde esta página de la editorial Dyskolo, que aboga por un precio justo y propone al lector pagar lo que considere oportuno. El importe va íntegro al autor.]
]Enlace[.Cuaderno de Atenas, bitácora de Antonio Cuesta Marín.]

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